

The SX4 - The men in black
Well the headline maybe disappointing for many who own the SX4 and all men, but I do need to mention that the SX4 has some cool properties as any men would do. If one compares the SX4 with the erstwhile Baleno, which the SX4 replaced, it is silly to do so as the SX4 sedan is brilliance personified in comparison and built on an all-new platform. Sporting an Italian design, the SX4 has been developed as a crossover of designs for developing markets. Maruti has also introduced the all new aluminium M-series engine (M16A) for this car.
The SX4 looks pumped up shoulder to shoulder when compared with its predecessor, slightly longer I guess, much taller and wider. The well designed cabin looks massive and carries on over the boot which has ample boot space. the bonnet is steeply raked and there is plenty of room for passengers to park themselves both in the front and the back seats. The looks (both interiors and exteriors) which could be the best fit for the song – hey muscular, hey popular, spectacular…. A stunner when it comes to looks. The steering is slender and there are lots of nooks for storage in addition to the twin glove-boxes.
But pappu can’t dance sala as that’s not all that you would look for in this segment and a clear benchmark would be the arrow headed Honda City. As an automobile freak and having driven the Honda city from their initially launched model, I have fallen in love with the Japanese elegance called the City. Maruti is well-aware of this fact and ensured that the SX4 is not an ‘also-ran’ vehicle. It comes fully loaded and is available at an attractive price. So, is it good enough to give a run for the City at the helm?

Escrito por Alan J. Porter, Arte por Albert Carreres, Colores por Emily Kanalz (Issues 1-3) & Flavio B. Silva (Issue #4), Publicado por Boom! Kids.
No solamente estamos viendo en la actualidad las adoptaciones de historias salidas de los comics a la pantalla grande. El proceso inverso es cada día más común. Sin embargo, no son adaptaciones, son historias propias que cubren “huecos” entre las diversas secuelas de peliculas (o incluso de videojuegos) o sirviendo como prologos a las historias del cine.
Y precisamente, en el último caso se encuentra Cars: The Rookie TPB. Inspirado en los personajes de la pelicula de Pixar. Boom! Kids nos brinda esta historia que nos narra el origen de Lightning McQueen y cómo llegó a ser la sensación de la Piston Cup.
La historia es presentada en el modo de flashbacks cuando Lightning McQueen es entrevistado por Darell Cartrip del programa Rev Limits. Nos enteramos que Lightning McQueen al principio fue conocido como Bulldozer McQueen cuando competía en las carreras locales. Al demostrar lo veloz que es, va adquiriendo fama, hasta que comete un garrafal error y todo se va a la basura. En esos desastrozos momentos es cuando conoce a Mack. Aunque Mack y Bulldozer McQueen se unen para llegar a las “grandes ligas”, McQueen engaña a Mack ya que él realmente tiene otros planes.Aunque Mack descubre la traición de McQueen lo perdona y vuelven a formar pareja. Sin embargo, un retiro inesperado hace que tenga la oportunidad de participar con los Rusty Cars. Aunque al principio, el ego de McQueen hace que tenga problemas, logra sorprender a todos y empieza a alcanzar los primeros lugares. Es cuando su peor enemigo The King le da el mote de “Lightning” McQueen, debido a que cuando compite, su viraje y sus rebases tiene la forma de un rayo. El final ya lo conocemos (gana la Piston Cup).
El guión de Alan J. Porter es simple y de diálogos e historia no complejos. Considerando que esta historia está dedicado a los niños y sirve como un primer contacto con los cómics y empezar a cautivarlos en este mundo gráfico. La lectura (además) se ve reforzada por la aparición de diversos personajes de la pelicula y el origen de Lightning McQueen va de acuerdo al personaje, aunque en cierta manera es predecible.
El arte de Albert Carreres destaca de sobremanera. Sus trazos son caricaturescos, simple pero con grandes momentos. Sobre todo, es digno de aplaudir las escenas de las carreras, donde te atrapa y te mantiene pegado al cómic.